info@cecubogroup.com      +34 981 10 41 36

A partir de ahora trataré de darle una lectura a la Constitución 1978 más desde el punto de vista de la Real Academia Española (RAE) que del Derecho. Para ello me baso en el apartado 3 del art. 17: Toda persona (…) debe ser informada de forma inmediata, y de modo que le sea comprensible, de sus derechos …)

Nombraré el número de los artículos que se están tocando, cuyo enunciado irá al final. Parto del hecho de que los cambios constitucionales se deben hacer en un período constituyente abierto como tal y no en un período legislativo ordinario; si se rompen las leyes del juego en una democracia, el fair play, eso no tiene otro significado que juego sucio, que el juego se ha desbaratado en todos los sentidos.

En la actualidad el miedo a la guerra civil cruenta ya no existe- OTAN y UE sirven de escudo-colchón antibelicista en un mundo sin muro de Berlín y alambrado de concertinas- pero la Crisis Bancaria actual arrancó la máscara a la guerra de clases, con lo cual tanto los empresarios como sus representantes no tienen que mostrase sonrientes y complacientes con los trabajadores y votantes. Abandonan populismos y complaciencias en aras a la disciplinada obediencia debida a la Troika (nombre curiosamente traído de la Guerra Fría para designar a la Trinidad del Capitalismo Mundial, tres entes distintos y un solo Capital verdadero: FMI, BCE y CE). No ocurre así cuando los dictámenes europeos son inconvenientes, como en el caso de la derogación de la doctrina Parot, nacida de por si inconstitucional (Art.9), en ese caso enseñan un poco los dientes y evitan dar explicaciones razonables. Sin embargo si recordamos todo el proceso de 35 años de la MIT(Maldita e Interminable Transición, del oportuno y oportunista que desempeñó todo este tiempo el cleavage Estado-MLV (Movimiento Vasco de Liberación, Aznar dixit), ahora, con ETA en fase de disolución, no se sabe qué hacer con los despojos de la banda y mucho menos con las asociaciones de víctimas (AVT, foro de Ermua, etc.), usadas como arietes y zapas de los gobiernos psocialistas, a parte de su papel para suscitar cambios y pérdidas de libertades cívicas. ¿Qué pasa ahora que ya no existe el terror que generó las leyes antiterroristas y de partidos políticos nacidas ad hoc? La derecha se desenmascara y muestra su verdadera faz omnirrepresiva con la Ley Mordaza, del ministro del OPUS Jorge Fernández Díaz, surgen multas cuantiosas y prohibiciones que conculcan el Art.20 y el Art.21. Toda protesta, escrache, piquete u opinión en la web pasa a ser considerado kale borroka. Bye, bye Freedom! La euskaldinización de la vida española, ¡olé el chacolí! Mientras tanto el Sr. Gallardón, requeté de pro-vida, cambia los atributos externos de la Justicia: balanza, espada y ojos vendados, por una báscula de carnicería con expendedora de tickets incorporada y en vez de la venda un parche y el catalejo para visionar por uno otro extremo según convenga.