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Unos comicios que por boca del Consejero Presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, fueron «ejemplares» al reconocer «la civilidad democrática de los partidos, el apoyo de las autoridades federales, estatales y municipales, y de los mismos consejeros», y que han modificado el mapa político del país, generando un cambio de tendencia de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2012.

E n la Cámara de diputados, el PRI (que actualmente es la tercera fuerza) consigue la mayoría relativa al lograr 35,8% de los votos; el PAN, 27.4%; el PRD, 12.2%; PVEM, 7.0%, PT, 3.8%; Panal, 3.4%, y Convergencia, 2.4%; con un participación del 43,8% y una emisión de votos nulos del 5,87%. Datos preliminares al contabilizarse el 70% de las actas.

De esta manera, y a la espera del reparto proporcional de las listas plurinominales (200 diputados) el PRI obtendría 130 distritos uninominales, el PAN 76, y el PRD 41. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) con su alianza con el PRI obtendría 50, la coalición entre Convergencia y PT (apoyados por López Obrador) conseguirían 3 distritos; mientras que el PSD, con una votación marginal del 1,18% no mantendría el registro.

Según estos datos y las estimaciones de varios medios de comunicación sobre el reparto de los diputados por sistema plurinominal, el PRI y su aliado el PVEM podrían rondar los 275 diputados, una mayoría absoluta holgada.

En cuanto el número de votos, el PRI consigue 8 millones 959 mil; PAN, 6 millones 806 sufragios; PRD, 3 millones 028 mil; PVEM, 1 millón 723 mil; PT, 944 mil sufragios; Convergencia, 597 mil; Nueva Alianza, 860 mil, y PSD, 287 mil sufragios.

Deteniéndonos en el segmento de candidatos no registrados más los votos nulos, podemos decir que se confirma como la quinta opción más votada, con 1 millón 456 mil votos, de los cuales más de 200 mil se dieron en el Estado de México, y 308 mil en el DF. En entidades como Aguascalientes, Chihuahua y Jalisco, cuna del movimiento anulista, logró la tercera posición en las urnas.

A su vez, y como muestra del cambio de ciclo que está viviendo el país azteca, de los seis estados que estaban en juego, el PRI gana 5 (Querétaro, San Luís Potosí, Campeche, Colima y Nuevo León), a la espera de los resultados, por ahora inciertos, de Sonora.

Todos estos datos dejan prever un segundo trienio difícil para el gobierno de Calderón. Con una mayoría parlamentaria en contra, el presidente se verá obligado a la negociación constante para llevar a cabo sus políticas. Por otra parte, está en manos del PRI la posibilidad de dominar el poder legislativo de una manera responsable, con visión de Estado; o bien, entorpecer lo máximo posible la labor del Presidente, con el objetivo de quemar al partido del gobierno y dejarlo con pocas posibilidades en las próximas elecciones. Ahora es el PRI el que tiene cogida la sartén por el mango.}