info@cecubogroup.com      +34 981 10 41 36

Que yo sepa hay dos autonomías que andan a vueltas con el número de diputados autonómicos: Galicia, con Feij009 (cuatro provincias con sus delegados gubernativos y cinco divisiones autonómicas con sus delegados territoriales correspondientes) y Castilla-la Mancha con-de-Cospedal (cinco provincias): a poco que se profundice se ven los propios intereses electorales, aunque nos los pretendan vender -¡cómo no en estos tiempos de crisis!- como ahorro administrativo; es mentira, lo saben, pero da lo mismo; con lo cual podremos volver a encontramos, por ser producto no consensuado por las distintas fuerzas parlamentarias, en cuanto se le dé la vuelta a la tortilla, con nuevas leyes electorales, la MIT.

España es un estado federal de hecho y autonómico de derecho, pero typical Spanish, ni tinto ni colorao. La división provincial no nos viene de los iberos sino que pasó de 38 prefecturas (la interesadamente olvidada constitución del 1810) a las 19 intendencias de Fernando VII (1819) y a las 49 provincias(1833).

De igual manera la división regional pasó por distintas vicisitudes: 11 gobiernos generales en 1847, 17 estados (Cuba y Puerto Rico entre ellos) componían la nación española de la I República, 15 regiones administrativas en 1884, 17 comunidades autónomas en la constitución de 1978. Comos se ve, la actual división no viene ni de la época romana ni de los Reyes Católicos.

Si realmente se quiere ahorrar debería plantearse la vigencia y pertinencia de las provincias, por otro lado abolidas por las autonomías uniprovinciales que no son pocas: Asturias, Cantabria, Ceuta, Madrid, Melilla, Murcia, Navarra y Rioja.

Sr. Feijoo y Sra Cospedal, déjense de subterfugios y arreglos de malos maquiavelos electorales e impongan en sus autonomías distrito único electoral en las elecciones autonómicas, con una lista única por partido y que salga el sol por Antequera. En esto habría ahorro, consenso y corte de mangas a la ley d’Hont, todos los partidos e ideologías estarían representados en sus parlamentos, dejaríamos las provincias para la vez siguiente.